
Detectar el mal funcionamiento de una trampa de vapor no debe basarse en juicios subjetivos como el “sonido” o la “temperatura”, sino que el primer paso hacia una gestión fiable del vapor consiste en captar de forma numérica el estado de funcionamiento y las tendencias de pérdida de vapor mediante un equipo de diagnóstico como el STC-1. El STC-1 es un instrumento de medición que combina los valores de ultrasonido y de temperatura superficial para indicar, a modo de referencia de evaluación, si la trampa está descargando con normalidad o si presenta tendencias de fuga (escape) o de obstrucción (bloqueo). En este artículo organizamos, desde la perspectiva práctica del mantenimiento de instalaciones y de la ingeniería de producción, el planteamiento y el procedimiento del diagnóstico de trampas con el STC-1, así como la forma de interpretar los datos para “visualizar la pérdida de vapor”.
Puntos clave de este artículo
- El STC-1 es un equipo de diagnóstico que permite captar el estado de funcionamiento de la trampa mediante valores y niveles obtenidos del ultrasonido (ruido de funcionamiento) y de la temperatura superficial.
- El diagnóstico no se limita a la “evaluación de cada unidad”, sino que resulta eficaz vincular la medición periódica a una gestión de tendencias para detectar tempranamente las pérdidas.
- Los valores numéricos son una referencia que ayuda a la evaluación; se parte de la premisa de una comprobación integral que tenga en cuenta las condiciones de la tubería y la situación de instalación.
Cómo funciona el diagnóstico de trampas con el STC-1
Captar el estado de funcionamiento mediante ultrasonido y temperatura
La trampa de vapor cumple la función de descargar el condensado (drenaje) en su interior y de retener el vapor, pero, debido al desgaste de sus componentes internos o a la incrustación de cuerpos extraños, pueden producirse fallos como el “escape” (soplado), en el que el vapor sigue fugándose, o el “bloqueo”, en el que el condensado se acumula. Estos fallos son difíciles de distinguir a simple vista, y la dificultad para diferenciar entre el estado normal y el defectuoso constituye un reto en el mantenimiento.
El STC-1 aplica un sensor sobre la superficie del cuerpo de la trampa y mide simultáneamente la intensidad del ultrasonido (ruido de funcionamiento) que emite el fluido que circula por el interior y la temperatura superficial. Dado que el tipo de trampa (de disco, de balde invertido, de flotador, etc.) presenta ciclos de funcionamiento y tendencias de sonido diferentes, seleccionar el tipo antes de medir permite obtener una referencia de evaluación más adecuada.
Qué se cuantifica al “visualizar”
La visualización aquí se refiere a dejar registrado como valores medidos —como el nivel de ultrasonido o la temperatura— el “juicio de conformidad o no conformidad” que hasta ahora dependía del criterio del personal experimentado. La cuantificación tiene la ventaja de que, aunque cambie el responsable, se puede compartir el criterio de evaluación, y de que se puede seguir el avance del deterioro comparando con el valor de la medición anterior. Conservar la variación a lo largo del tiempo, y no solo la aprobación o el rechazo puntual, es lo que conduce a una gestión de tendencias de las pérdidas.
Procedimiento para captar la pérdida de vapor de forma numérica
Del flujo de medición a la gestión de tendencias
En la práctica, avanzar según el siguiente flujo facilita aprovechar los resultados del diagnóstico en la gestión. Primero, se organiza en un registro el tipo, el diámetro nominal y la presión de uso de la trampa objetivo, y se define el recorrido de medición. A continuación, se configura el tipo de trampa en el STC-1, se aplica el sensor en una posición adecuada para la medición del cuerpo y se leen el ultrasonido y la temperatura. Se registran el resultado de la evaluación y los valores, y se clasifican según las tendencias de normal, requiere atención o defectuoso. Por último, se tratan de forma prioritaria como candidatas a inspección o sustitución aquellas con tendencia defectuosa.
Para elevar la precisión, es importante no concluir con una sola medición, sino medir periódicamente en las mismas condiciones y comparar con el valor anterior.
Aspectos a tener en cuenta al leer los valores
Los valores medidos son únicamente una referencia que ayuda a la evaluación y están sujetos a varias condiciones. Por ejemplo, la longitud de la tubería antes y después de la trampa, el estado de la válvula de derivación (bypass), las variaciones de la presión de vapor y las vibraciones o sonidos que se transmiten desde otros equipos cercanos son factores que pueden influir en la lectura del ultrasonido. La temperatura superficial también varía según la presencia o ausencia de material aislante y la temperatura ambiente.
Por ello, incluso cuando un valor se aparta del criterio de referencia, se requiere una actitud de no atribuirlo de inmediato a una única causa, sino de comprobar de forma integral, incluyendo la situación de instalación, las condiciones de operación y la comparación con otras trampas. En los casos en que la evaluación resulta dudosa, a veces es eficaz revisar las condiciones de medición según el tipo de trampa.
Preguntas frecuentes
Q1. ¿En qué tipos de trampas se puede usar el STC-1?
A1. Es un instrumento de medición previsto para el diagnóstico de funcionamiento de trampas de vapor de uso general, como las de disco, de balde invertido o de flotador. Dado que la tendencia de evaluación difiere según el tipo, se utiliza seleccionando el tipo en el momento de la medición. Para conocer el rango de compatibilidad detallado, recomendamos consultar las especificaciones.
Q2. ¿Se puede concluir la conformidad o no conformidad solo con los valores?
A2. Los valores son una referencia que ayuda a la evaluación y están influidos por las condiciones de la tubería y la situación de instalación. Aunque un valor se aparte del criterio, es preferible no atribuirlo a una única causa, sino juzgar de forma integral, incluyendo las condiciones de operación y la comparación con otras trampas.
Q3. ¿Con qué frecuencia conviene realizar la medición?
A3. Depende de las condiciones de uso, pero en general se considera eficaz una operación en la que se sigan las tendencias mediante mediciones periódicas. La comparación con el valor anterior facilita captar tempranamente el avance del deterioro.
Q4. ¿Se puede convertir con precisión en importe la cantidad de fuga de vapor con el STC-1?
A4. El instrumento de medición tiene como objetivo principal captar el estado de funcionamiento; la cantidad de fuga y el coste son valores de referencia que se estiman por separado a partir del diámetro nominal, la presión, etc. Como varían según las condiciones, recomendamos tratarlos como valores orientativos.
Q5. ¿Se puede medir aunque el material aislante siga colocado?
A5. La lectura de la temperatura superficial se ve afectada por la presencia o ausencia de material aislante. En la medida de lo posible, es preferible medir en una posición cercana al cuerpo, y en la gestión de tendencias es importante registrar en condiciones homogéneas.
Q6. ¿Qué hacer con una trampa que presenta tendencia defectuosa en el diagnóstico?
A6. Lo habitual es comprobar si la presión de uso, el diámetro nominal y el tipo son compatibles y, a partir de ahí, priorizarla como candidata a inspección o sustitución. Si tiene dudas en la selección, consúltenos, incluyendo la comprobación de productos equivalentes.
Resumen
El diagnóstico de trampas con el STC-1 es un medio para registrar como valores de ultrasonido y temperatura el juicio de conformidad que hasta ahora dependía de la intuición, y vincularlo a una gestión de tendencias. Los valores son una referencia y, combinados con una comprobación integral que tenga en cuenta las condiciones de la tubería y la situación de operación, resultan útiles para la detección temprana de la pérdida de vapor y para una gestión estable del vapor.
Si tiene inquietudes como “ha aparecido una tendencia defectuosa, pero no puedo decidir si debo sustituirla”, “quiero seleccionar un producto equivalente que se ajuste al tipo y al diámetro nominal de la trampa existente” o “tengo dudas sobre las condiciones de lectura de los valores medidos”, indíquenos las condiciones como el tipo de trampa, la presión de uso y el diámetro nominal, y aproveche la consulta técnica y de selección de Yoshitake. Le orientaremos para contribuir a una comprobación acorde con sus condiciones prácticas.
