
La inspección periódica de las válvulas de seguridad resulta más fácil de organizar si se aborda en tres niveles: la “inspección diaria”, la “inspección periódica y prueba de funcionamiento” y la “inspección legal (inspección de rendimiento)”. El flujo consiste en detectar de forma temprana, mediante la observación visual durante la operación, indicios de fugas o agarrotamiento; confirmar en la inspección periódica el disparo a la presión de tarado y el reasentamiento; y someter los equipos sujetos a la normativa a la inspección de rendimiento en los intervalos establecidos. Las válvulas de seguridad instaladas en calderas y en recipientes a presión de primera categoría están sujetas a inspección conforme a la legislación, y por lo general se considera una frecuencia anual como referencia. El momento de sustitución no debe decidirse mecánicamente solo por los años transcurridos, sino que lo fundamental es valorarlo junto con indicios del estado, como fugas en el asiento o fallos de funcionamiento.
Puntos clave de este artículo
- Abordar la inspección en tres niveles (“diaria”, “periódica, incluida la prueba de funcionamiento” y “legal”) reduce las omisiones
- Los puntos de verificación se centran en las fugas en el asiento, el disparo y reasentamiento a la presión de tarado, y la corrosión o el agarrotamiento en el aspecto exterior
- La sustitución se decide no solo por los años, sino valorando conjuntamente las fugas, los fallos de funcionamiento y las condiciones del entorno de instalación
Qué debe verificarse en la inspección de las válvulas de seguridad
La válvula de seguridad es un dispositivo de protección que, cuando la presión interna de la tubería o del equipo supera la presión de tarado, descarga automáticamente para aliviar la presión y evitar daños en el equipo. Como habitualmente no se mueve, resulta difícil advertir anomalías, y si en el momento crítico no funciona correctamente, la propia función de seguridad deja de cumplirse. Precisamente por ello es importante la inspección periódica que verifica el estado de forma escalonada.
Aspectos a observar en la inspección diaria
La inspección diaria se centra en lo que puede realizarse mediante observación visual y auditiva sin detener la operación. Como puntos de verificación habituales cabe señalar los siguientes.
- Fugas en el cuerpo de la válvula o en las conexiones, y rastros de gotas de agua o vapor alrededor de la salida de descarga
- Corrosión en la cubierta del resorte o en la zona de ajuste, desprendimiento de la pintura y deformaciones en el aspecto exterior
- Aflojamiento del capuchón o de la palanca, y presencia de daños en el precinto (sello)
- Presencia de ruidos anómalos o de un sonido continuo debido a una fuga leve
Esta es la etapa en la que se detectan los “indicios iniciales” de anomalía. Si se dejan pasar fugas leves en el asiento, la erosión de la superficie del asiento puede avanzar y convertirse en un factor que impida un disparo correcto a la presión de tarado original. Si se observa algún indicio que preocupe, conviene dejar constancia por escrito y trasladarlo como punto de verificación prioritario en la inspección periódica.
Qué comprobar en la inspección periódica y la prueba de funcionamiento
En la inspección periódica se realiza una comprobación más a fondo, aprovechando los momentos en que el equipo puede detenerse de forma planificada. El núcleo consiste en confirmar el disparo a la presión de tarado (presión de descarga) y el reasentamiento (cierre de descarga) tras la caída de presión.
Los criterios de comprobación habituales son los siguientes.
- Si la descarga se produce de forma segura en torno a la presión de tarado (si no hay desviación en la presión de disparo)
- Si, tras bajar la presión, la válvula reasienta con suavidad y la fuga se detiene
- El contacto y las marcas de la superficie del asiento, y la presencia de agarrotamiento o depósitos en el obturador o en la zona de guía
- El deterioro de las juntas y de los componentes del asiento, y el estado adecuado de las uniones apretadas
El método y el intervalo de la prueba de funcionamiento varían según las condiciones del equipo, el fluido y la legislación aplicable. Por norma, el ajuste de la presión de tarado y el precintado deben realizarse bajo la gestión de un responsable con autoridad o de un organismo de inspección, y debe evitarse manipular a la ligera el tornillo de ajuste sobre el terreno.
Inspección legal (inspección de rendimiento) y referencia para el momento de sustitución
Las válvulas de seguridad instaladas en calderas y en recipientes a presión de primera categoría, entre otros, están sujetas a la inspección de rendimiento conforme a la legislación relativa a la seguridad y salud en el trabajo. El intervalo de inspección se establece según la categoría del equipo; en general, una vez al año constituye una referencia, pero, dado que el tratamiento varía según el tipo de equipo y las condiciones de operación, es requisito previo confirmar a qué categoría corresponde el equipo propio según los criterios de la autoridad competente o del organismo de inspección.
En cuanto al momento de sustitución, no existe un número de años uniforme y definido. Por lo general, se valora combinando condiciones como las siguientes.
- Se producen de forma reiterada fugas en el asiento o fallos de funcionamiento
- Avanza el desgaste o la corrosión de la superficie del asiento o de los componentes internos
- Condiciones de uso exigentes, como fluidos de alta temperatura, alta presión o con abundantes incrustaciones
- A partir del suministro de repuestos y del historial de mantenimiento, se juzga razonable la renovación
Como las válvulas más antiguas tienden a perder repetibilidad en la presión de tarado, dejar constancia de los registros de inspección y encaminar la renovación de forma planificada observando la evolución del estado ayuda a reducir el riesgo de paradas imprevistas.
Preguntas frecuentes
Q1. ¿Con qué frecuencia es necesaria la inspección de las válvulas de seguridad?
A1. Lo habitual es realizar la inspección diaria de forma continua mediante observación visual durante la operación, y la inspección periódica coincidiendo con las paradas planificadas. La inspección de rendimiento de los equipos sujetos a la normativa tiene como referencia una vez al año, aunque las condiciones varían según la categoría.
Q2. ¿Se puede ajustar la presión de tarado sobre el terreno?
A2. Por norma, el ajuste de la presión de tarado y el precintado deben realizarse bajo la gestión de un responsable con autoridad o de un organismo de inspección. Evite manipular a la ligera el tornillo de ajuste sobre el terreno y, cuando sea necesario, consulte con personal cualificado o con un organismo de inspección.
Q3. ¿Se puede esperar y observar si la fuga en el asiento es leve?
A3. Incluso una fuga leve puede provocar una desviación de la presión de disparo si avanza el desgaste de la superficie del asiento. Recomendamos no dejarla pasar, dejar constancia por escrito y verificarla de forma prioritaria en la inspección periódica.
Q4. ¿Existe un número de años de referencia para la sustitución?
A4. Resulta difícil fijar un número de años uniforme; se valora no solo por los años transcurridos, sino combinando las fugas, los fallos de funcionamiento, las condiciones de uso y el historial de mantenimiento. En condiciones de gran carga, es habitual considerar un ciclo de renovación más corto.
Q5. ¿Qué elementos deben registrarse sin falta en la inspección?
A5. Por lo general: la presión de tarado, el estado del disparo y del reasentamiento, la presencia de fugas en el asiento, la corrosión y el agarrotamiento en el aspecto exterior, y la fecha de realización y el responsable, entre otros. Un registro que permita seguir la evolución sirve de base para decidir la renovación de forma planificada.
Q6. ¿Es mejor disponer de una válvula de reserva o de una derivación (bypass)?
A6. En equipos de operación continua en los que resulta difícil detenerse, el concepto de válvula de reserva puede ser eficaz como forma de operar durante el mantenimiento o la sustitución. Es deseable estudiarlo en la fase de diseño, incluida la configuración de la tubería y su tratamiento conforme a la legislación.
Resumen y consulta
La inspección periódica de las válvulas de seguridad, abordada en tres niveles —la observación visual diaria, la comprobación del disparo y el reasentamiento en la inspección periódica, y la inspección de rendimiento de los equipos sujetos a la normativa—, permite prevenir con mayor facilidad las omisiones de verificación. Lo fundamental es decidir la sustitución no solo por los años, sino valorando conjuntamente los indicios de fugas y fallos de funcionamiento y las condiciones de uso.
Si tiene dificultades relacionadas con la selección o la inspección, como “quiero elegir un equipo equivalente a la válvula de seguridad ya instalada, pero desconozco el modelo”, “no puedo determinar si la presión de tarado o el diámetro son adecuados para las condiciones de operación actuales” o “no sé qué especificación es apropiada para fluidos en condiciones exigentes, como alta temperatura o alta presión”, aproveche la consulta técnica y de selección de Yoshitake. Escuchamos sus condiciones de instalación, el fluido y las condiciones de presión, y le orientamos sobre la selección adecuada del modelo y sobre el enfoque de la inspección.
