
La avería de una trampa de vapor provoca pérdidas de energía por fugas de vapor o, por el contrario, retención de condensado y golpe de ariete por obstrucción, pero con las simples inspecciones de rutina diarias la detección suele llegar tarde. Con una supervisión remota inalámbrica como Wi-Flo es posible verificar mediante datos el estado de funcionamiento de cada trampa desde un lugar distante, lo que permite captar en una etapa temprana los indicios de avería y avanzar hacia un “mantenimiento predictivo”. En este artículo organizamos, para los profesionales de ingeniería de producción, mantenimiento y compras, el enfoque para “no pasar por alto las averías de las trampas” mediante la supervisión remota, así como los criterios de decisión a la hora de evaluar su implantación.
Puntos clave de este artículo
- La supervisión remota resulta especialmente eficaz para conocer el estado de trampas con baja frecuencia de inspección o de puntos de difícil acceso, como zonas elevadas o de alta temperatura
- El objetivo del mantenimiento predictivo es captar de forma continua mediante datos “los indicios de funcionamiento, fugas y obstrucción” y enlazarlos con una sustitución planificada
- En lugar de supervisar todas las unidades a la vez, resulta más realista una implantación escalonada que empiece por los puntos con mayor importe de pérdida o mayor riesgo de parada
Por qué se pasan por alto las averías de las trampas de vapor y el papel de la supervisión remota
La trampa de vapor es un componente que retiene el vapor y descarga únicamente el condensado (agua condensada), y lo cierto es que resulta difícil distinguir por su aspecto externo si se encuentra en estado normal, de fuga o de obstrucción. Si la avería persiste, en el lado de la fuga puede aumentar el coste de combustible y en el lado de la obstrucción puede derivar en calentamiento deficiente, corrosión de tuberías o golpe de ariete.
Con la mera inspección visual o de rutina es fácil llegar tarde
En muchas instalaciones se realizan inspecciones periódicas por ultrasonidos o por temperatura, pero las averías ocurridas entre una inspección y la siguiente no se detectan hasta la próxima ocasión. Cuanto mayor es el número de trampas en una fábrica, más tiempo lleva la ronda de inspección, y los puntos de baja prioridad pueden quedar reducidos a comprobaciones de apenas unas pocas veces al año. Este “periodo en blanco entre inspecciones” tiende a ser una de las causas que acumulan pérdidas.
Lo que se puede saber y lo que resulta difícil saber con la supervisión remota
Una supervisión inalámbrica como Wi-Flo es un sistema que adquiere de forma continua datos como la temperatura del entorno de la trampa y permite verificar la tendencia de funcionamiento desde un lugar distante. Gracias a ello es posible acotar antes de la ronda los puntos con sospecha de avería y reducir el periodo en blanco entre inspecciones. Por otra parte, los datos de supervisión son únicamente un elemento de juicio, y se parte de la base de que la valoración final del estado o la necesidad de sustitución se determinan en combinación con la comprobación in situ. Conviene tener en cuenta, además, que la facilidad de detección varía según el tipo de trampa, las condiciones de instalación y el patrón de operación.
Criterios de decisión para la implantación orientada al mantenimiento predictivo
Por qué trampas empezar a supervisar
No es necesario que la supervisión remota se instale forzosamente en todas las unidades. En general, priorizar los puntos donde la pérdida en caso de fuga es grande por su elevada presión de vapor o gran diámetro, los equipos directamente ligados a la producción cuya parada no se puede permitir, y los puntos con mayor esfuerzo o riesgo de inspección, como zonas elevadas o de alta temperatura, facilita evaluar la rentabilidad de la inversión. Si se dispone de registros de la frecuencia de averías, también resulta eficaz el enfoque de empezar por los sistemas que han presentado más problemas en el pasado.
Cómo estimar el efecto
El efecto de la implantación se determina por “cuánto antes se pueden detectar las averías que se estaban pasando por alto”. Como orientación, se convierte a importe económico la pérdida de vapor por fuga o el tiempo de parada hasta la reanudación, y se contrasta con el periodo de detección que la supervisión permite acortar para llevar a cabo la evaluación. Dado que las cifras varían enormemente según las condiciones de operación y el precio unitario del vapor, resulta imprescindible un cálculo estimado que emplee los valores reales de la propia empresa. Lo realista es empezar acotando el alcance de la implantación e ir ampliando el ámbito mientras se comprueban los efectos.
Preguntas frecuentes
Q1. ¿Se puede añadir la supervisión remota sin sustituir las trampas de vapor existentes?
A1. Depende del tipo y de las condiciones de instalación, pero en algunos casos es posible aprovechar las trampas existentes y añadir la supervisión. Dado que la idoneidad varía según el tipo de trampa y el espacio de instalación, le rogamos que lo verifique a partir del modelo y las condiciones de tubería actuales.
Q2. ¿Con la supervisión remota deja de ser necesaria la inspección?
A2. No elimina por completo la inspección. La supervisión es un sistema para acotar de forma temprana los indicios de anomalía, y la valoración final del estado se combina, por norma general, con la comprobación in situ.
Q3. ¿Se pueden detectar tanto las fugas como las obstrucciones?
A3. En algunos casos es posible captar los indicios de ambas a partir de la tendencia de temperatura, pero la facilidad de detección difiere según el tipo de trampa y el patrón de operación. Recomendamos una comprobación acorde a las condiciones.
Q4. ¿A partir de cuántas unidades conviene implantarla?
A4. No hay un número fijo de unidades. Lo realista es empezar con unas pocas unidades por los puntos con mayor pérdida o riesgo de parada e ir ampliando mientras se observa el efecto.
Q5. ¿Cuánto ahorro energético se puede prever con la implantación?
A5. Como el efecto varía enormemente según el precio unitario del vapor, las horas de operación y la situación de avería, no es posible indicar una cifra uniforme. Le rogamos que lo evalúe partiendo de un cálculo estimado con los valores reales de su propia empresa.
Q6. No consigo decidir qué puntos priorizar.
A6. Ordenar la presión y el diámetro, el grado de impacto sobre la producción y la dificultad de inspección facilita establecer las prioridades. Si le resulta difícil decidir, consúltenos.
Resumen y consulta
La supervisión remota de las trampas de vapor es un medio destacado de mantenimiento predictivo que cubre el periodo en blanco entre inspecciones y capta de forma temprana los indicios de avería. No obstante, como el efecto varía según la elección de los puntos objetivo y las condiciones de operación, lo realista es implantarla de forma escalonada empezando por los puntos de mayor prioridad.
Si tiene inquietudes como “quiero establecer prioridades sobre por qué trampa empezar a supervisar”, “no consigo decidir si se puede añadir supervisión a las trampas existentes” o “no sé cómo hacer la conversión a importe de las pérdidas por fuga ni el cálculo estimado del efecto”, Yoshitake le presentará propuestas sobre la selección de los objetos de supervisión y la idoneidad de los equipos a partir de las condiciones de operación, el modelo y los planos. Para empezar, no dude en ponerse en contacto con nosotros para una consulta técnica o de selección.
