
El diagnóstico de eficiencia energética de una planta resulta rentable porque permite visualizar los desperdicios relacionados con el vapor y el combustible, y comenzar por las mejoras cuya recuperación de la inversión está prevista. El coste del propio diagnóstico varía según su alcance y escala, pero si se logran identificar las “pérdidas que se producen a diario” —como purgadores de vapor defectuosos, la disipación de calor desde las tuberías o ajustes de presión excesivos—, no es raro que exista margen para lograr un ahorro de combustible superior al coste de las medidas correctivas. La forma menos propensa a fracasar consiste en conocer primero el importe de las pérdidas actuales y avanzar a partir de los conceptos con menor plazo de amortización.
Puntos clave de este artículo
- El valor del diagnóstico de eficiencia energética reside en “visualizar las pérdidas” y en “priorizar según el plazo de amortización”
- En los sistemas de vapor, los purgadores defectuosos, la presión excesiva y la disipación de calor son márgenes de reducción representativos
- Como las cifras varían según las condiciones, lo más fiable es decidir tras medir en las propias instalaciones
Cómo el diagnóstico de eficiencia energética reduce el coste de combustible
Gran parte del coste de combustible que se consume en una planta se emplea en el proceso de generar vapor o agua caliente en la caldera y hacerlos llegar a cada equipo. Por lo general, este proceso incluye una cierta cantidad de pérdidas difíciles de percibir. El diagnóstico de eficiencia energética es una labor que mide o estima esas pérdidas y las expresa en importe económico, de modo que permite determinar por dónde conviene empezar para obtener la mayor rentabilidad.
Márgenes de reducción representativos
Entre los conceptos que suelen aparecer en los sistemas de vapor se encuentran los siguientes. En todos los casos, el grado de influencia varía según la planta y las condiciones de operación, por lo que deben tomarse como orientativos.
- Purgadores de vapor defectuosos (fuga de vapor): si se dejan defectuosos, ese vapor se pierde continuamente sin ser aprovechado
- Ajuste de presión excesivo: al suministrar a una presión más alta de la necesaria, tienden a aumentar la disipación de calor y el volumen de condensado
- Aislamiento térmico insuficiente en tuberías y válvulas: la disipación de calor desde las zonas expuestas se va acumulando
- Deficiencias en la recuperación de condensado: se desecha calor que podría recuperarse
Muchos de estos conceptos tienen la característica de que “una vez reparados, el efecto se mantiene”, por lo que resulta sencillo estimar su plazo de amortización.
Cómo entender la rentabilidad
Para decidir la inversión del diagnóstico, un método fácil de comprender consiste en comparar el coste de las medidas con el ahorro anual de combustible y valorarlo en función del plazo de amortización. Por ejemplo, en conceptos como la sustitución de purgadores defectuosos, cuyo precio unitario es bajo y cuyo efecto de reducción perdura, el plazo de amortización tiende a ser más corto. En cambio, la mejora del aislamiento térmico o la renovación de equipos pueden suponer un coste elevado, por lo que es necesario valorarlos con cautela a partir de los valores medidos del efecto. Si en la fase de diagnóstico se disponen conjuntamente tanto “la magnitud del importe de las pérdidas” como “el coste de las medidas”, resulta más fácil establecer prioridades.
Aspectos a tener en cuenta para aprovechar el diagnóstico
Para que los resultados del diagnóstico se traduzcan con seguridad en una reducción del coste de combustible, es importante tener claras las premisas de las cifras.
Las cifras parten de mediciones en las propias condiciones
Aunque las tasas de reducción y los plazos de amortización relacionados con la eficiencia energética suelen presentarse como valores de referencia, el efecto real varía enormemente en función de la presión de vapor, las horas de operación, el precio unitario del combustible y el estado de los equipos. Aplicar directamente las cifras de casos de otras empresas a las propias instalaciones puede llevar a sobrestimarlas o subestimarlas. En el diagnóstico se recomienda calcular las pérdidas basándose, en la medida de lo posible, en mediciones y entrevistas realizadas en las propias instalaciones, y dejar constancia expresa de las condiciones.
Considerar también el mantenimiento posterior a la mejora
Los purgadores defectuosos y el aislamiento térmico insuficiente son conceptos que pueden reaparecer con el paso del tiempo, incluso después de aplicar las medidas. Para que el efecto perdure, resulta eficaz combinar inspecciones y registros periódicos, y detectar cuanto antes los indicios de deterioro. No terminar el diagnóstico en una sola ocasión, sino enlazarlo con un ciclo de mejora → inspección → reevaluación, facilita mantener la rentabilidad durante más tiempo.
Preguntas frecuentes
Q1. ¿Cuánto cuesta el diagnóstico de eficiencia energética?
A1. Varía según el ámbito de aplicación, la escala de las instalaciones y los conceptos que se midan. Recomendamos aclarar primero qué se desea diagnosticar y elaborar el presupuesto acotando el alcance.
Q2. ¿Cuánto se reduce el coste de combustible?
A2. Como varía según la presión de vapor, las horas de operación, el precio unitario del combustible y el estado de los equipos, en la práctica es difícil ofrecer una cifra uniforme. Lo más fiable es hacer el cálculo a partir de mediciones en las propias instalaciones.
Q3. ¿Cómo debo interpretar el plazo de amortización?
A3. Se obtiene una orientación dividiendo el coste de las medidas entre el ahorro anual. Cuanto menor sea el precio unitario y más perdure el efecto de un concepto, más corto tiende a ser su plazo de amortización.
Q4. ¿Por dónde debería empezar?
A4. Lo habitual es avanzar a partir de los conceptos con un importe de pérdidas elevado y un coste de las medidas bajo. La sustitución de purgadores defectuosos es un ejemplo de fácil arranque.
Q5. ¿Basta con realizar el diagnóstico una sola vez?
A5. El efecto de las mejoras puede diluirse con el paso de los años. Combinar inspecciones periódicas y registros, y reevaluar, ayuda a mantener el efecto.
Q6. ¿Tiene sentido incluso en una planta de pequeña escala?
A6. Como las pérdidas pueden producirse con independencia de la escala, merece la pena diagnosticar acotando el alcance. Conviene empezar comprobando los sistemas de mayor influencia.
Conclusión
El diagnóstico de eficiencia energética resulta rentable porque permite visualizar en importe económico los desperdicios de combustible y comenzar por las mejoras con menor plazo de amortización. Como las cifras varían según las condiciones, es importante decidir partiendo de mediciones en las propias instalaciones, sin dar por buenas sin más las cifras de casos de otras empresas.
Aunque se encuentre en una fase como “no sé por qué sistema empezar el diagnóstico”, “sospecho que hay purgadores defectuosos, pero no he podido estimar el importe de las pérdidas” o “no sé determinar si el ajuste de presión es excesivo”, puede consultarnos desde la organización de la situación actual. Para la selección o revisión de válvulas y purgadores de los sistemas de vapor, no dude en ponerse en contacto con el servicio de consultoría técnica de Yoshitake. Estudiaremos juntos, mientras conocemos las condiciones de sus instalaciones, hasta la forma de establecer las prioridades.
